EL Pasado en el Presente
Enclavado en plenos Montes de Toledo, “El Quinto de Luciañez” guarda toda la tradición rústica y el esplendor nobiliario de una época marcada por el placer de la vida en el campo.
Se ubica en un paraje montaraz, dentro de una finca dotada de gran interés paisajístico y medio ambiental.
Habitado desde época muy remota, a juzgar por los vestigios arqueológicos e históricos que lo rodean, tumbas prehistóricas, castros prerromanos, ruinas visigodas, celtas, iglesias y castillos medievales, cenobios, conventos templarios… constituyen la atmósfera romántica de un emplazamiento rodeado por los rastros de variadas civilizaciones.
Más hacia nuestros siglos, allá por los fines del XIX, habitaban los colonos la única casa que por aquel entonces existía en este páramo, la casa del Quinto de Luciañez. Los colonos arrendatarios de estas tierras, las trabajaban y cultivaban, uno de ellos fue Luciañez, quien da lugar a este interesante lugar.
Más adelante, cuando los señores propietarios de la finca levantaran a principios del S.XX su hogar, los colonos siguieron trabajando las tierras, dando paso después - con las nuevas formas de explotación de la finca – a ser habitada esta casa, por guardeses encargados de la caza; mayorales y vaqueros - de la que fuera ganadería de lidia bajo el hierro del Conde de Casal-, y demás responsables de oficios.
Toda una tradición rústica y noble que pervive en nuestros días y que da fe del valor, la pasión y el amor a la tierra, que desde los tiempos de aquellos colonos se ha sucedido a través de generaciones...





